Últimamente abundan las páginas web y los apóstoles que hablan de las virtudes casi sobrehumanas de la Stevia rebaudiana. Se supone que entre otras propiedades cura la diabetes y reduce la ansiedad. La realidad es que esta planta contiene un compuesto, el glucósido de steviol, que tiene un gran poder edulcorante. Además no altera los niveles de insulina en la sangre, por lo que es apto para diabéticos, lo cual no quiere decir que cure la diebetes, de la misma forma que la sacarina o el aspartamo son aptos para diabéticos, pero no curan la diabetes. El problema que tiene la Stevia es que contiene otros compuestos con actividad farmacológica. Puede actuar como hipotensor y su uso continuado provoca esterilidad, de hecho uno de sus uso tradicionales entre los nativos del actual Paraguay era su uso como anticonceptivo.
E-960 en acción
La cuestión es que desde hace un tiempo la stevia se ha puesto de moda en determinados círculos que la consumen y aconsejan su uso, y aquí surgen los proble stevia no es un alimento propio de la unión europea, puesto que es una planta que viene de sudamérica y que nunca se ha consumido, por lo que tiene que pasar por la ley de nuevos alimentos. Pasar este escollo legal es largo, duro y caro ¿Por qué? Pues en gran parte por culpa de los mismos que promueven el uso de la stevia ya que la ley de nuevos alimentos fue una estrategia política para bloquear la comercialización de transgénicos en la Unión Europea. Cualquier transgénico, por el simple hecho de serlo, ya se considera nuevo alimento. La cuestión es que la stevia no supero este escollo legislativo debido a la presencia de compuestos con actividad farmacológica. Sin embargo el glucósido de steviol si que está autorizado como edulcorante, concretamente es el E-960, que es muy natural ya que se obtiene a partir de la stevia, pero insisto, el consumo de la stevia como tal sigue sin estar autorizado.
Spot publicitario de la Coca Cola.
Por cierto, que después de la campaña que hicieron por la autorización de la stevia, resulta que los más beneficiados han sido las grandes multinacionales, que una vez conseguida la autorización, se han puesto a vender edulcorantes y productos a base de E-960. La misma Coca-Cola ha lanzado una versión de su producto con stevia en Argentina y de Sprite en Gran Bretaña, pero parece que no han despertado demasiado entusiasmo entre los consumidores.
Cuento todo esto por que ya que se considera anunciando y aconsejando el consumo de stevia, no estaría de mal recordar su prohibición. Esta semana ha saltado una notificación por encontrar hojas de Stevia rebaudiana en un producto destinado a consumo humano. Aquí van las dos notificaciones más recientes.
Por lo tanto convendría recordar que la venta de productos como este no es legal, a pesar que se haga con total impunidad y nuestras autoridades aparentemente tengan cosas mejores que hacer:
PD: la alerta de la alerta ha sido gentileza del Dr. Siel.
Via: http://jmmulet.naukas.com



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